miércoles, 25 de marzo de 2026

Introspección y afrontando el duelo...

Hoy cierro este ciclo con conciencia.

No voy a negar lo que sentí, porque fue real.
No voy a borrar los momentos buenos, porque existieron.
Pero tampoco voy a ignorar lo que me lastimó, lo que cruzó límites y lo que afectó a las personas que amo.

Entiendo ahora que no todo lo que se siente bonito es sano,
y no todo lo que duele merece ser perseguido.

No me voy a quedar en lo que pudo ser,
porque ya vi claramente lo que también fue.

Me equivoqué en cosas, sí.
Y me hago responsable de eso.

Pero también reconozco que no era el lugar donde debía quedarme.

Hoy no me voy con rencor,
pero tampoco con la puerta abierta.

Me voy con aprendizaje.

Y con algo más valioso que cualquier historia que no funcionó:
mi paz.

jueves, 19 de marzo de 2026

mantras

No persigo lo que me rompe.
No justifico lo que me falta al respeto.
No me quedo donde tengo que perderme para que funcione.

Elijo paz sobre intensidad.
Elijo claridad sobre ilusión.
Elijo construir, no sobrevivir.

Y si alguna vez dudo…
recuerdo todo, no solo lo bonito.

Manual para no volver a tocar una puerta cerrada


Hay puertas que no se cierran despacio.

Se azotan.

Y uno se queda del otro lado,
con la mano aún levantada,
sin saber si tocar otra vez
o aprender a irse.

Yo ya toqué.

Ya dije lo que sentía,
ya puse el pecho en la mesa
y el corazón en bandeja.

No hubo respuesta.

Y a veces el silencio no es duda…
es decisión.

No voy a volver a insistir
donde ya fui un problema.

Porque el amor no debería sentirse
como pedir permiso para existir en la vida de alguien.

Así que hoy no escribo para que vuelvas.

Escribo para recordarme
que también sé irme.



jueves, 12 de marzo de 2026

Suite del que no despierta

I. Salón
El gis suspende el aire
como polvo de estrellas cansadas.
Digo mi nombre en el pizarrón
y suena ajeno.
Un trueno.
Pupitres volcados.
Metal.
Caigo.
Luego soy la mano que tiembla.
Luego soy el ruido.
Luego soy el suelo otra vez.
Disparo al techo,
a la culpa,
a mí.
Nada se apaga.
La muerte no abre puertas.
El sueño sigue respirando.
II. Banqueta
Ahora soy pequeño.
Los pies no me alcanzan
para cruzar la calle.
Un autobús arde
como un recuerdo mal contado.
Adentro está mi padre
hecho silueta naranja.
Grito sin sonido.
Corro sin moverme.
El fuego habla un idioma antiguo
que dice:
no puedes salvar todo.
Despierto con humo en los pulmones
y las manos todavía de niño.

III. Sala
La casa es azul.
La película no importa.
Tu hombro roza el mío
como si el mundo cupiera ahí.
Voy por agua.
Regreso.
La luz del pasillo
parte la noche en dos.
Tu nombre se queda quieto.
Mi madre es frontera.
Tú, estatua.
Entiendo sin palabras:
hay amores
que no se rompen,
solo se vuelven imposibles.

IV. Interludio
Toro mirando.
Caballo respirando cerca.
Pantallas diciendo “descansa”.
Yo caminando.
Siempre caminando.
V. Coda
Morí tres veces esta noche
y sigo aquí.
No soy maestro,
ni hijo,
ni fantasma,
ni despedida.
Soy el que regresa.
El que nadie vio levantarse.
El que carga fuego en el pecho
y aún así
aprende a dormir.
Porque el sueño no era muerte.
Era muda de piel.
Y amanece.

sábado, 7 de marzo de 2026

Galería de Artes Visuales

Explora una selección de obras visuales de artistas locales y colaboradores.


【My favorite place is anywhere with you】


[VISTAZOS]


[CAMINOS]


[DESTELLO]


[:):):):):):):):):]


[FRAGMENTACIÓN]
Autor: AchristosRick

[DESTELLOS]
Autor: AchristosRick

[SUEÑOS MECÁNICOS]

[VIKA]

  • Autor: AchristosRick

[MONOS]

  • Autor: AchristosRick
[ÁCIDO UN PLACER]

  • Autor: AchristosRick

[AKSLFHG]

  • Autor: AchristosRick

[DaMelt]

  • Autor: AchristosRick

                                                                            [CdT]



  • Autor: AchristosRick

viernes, 6 de marzo de 2026

ಥ⁠‿⁠ಥ Cuatro días ಥ⁠‿⁠ಥ

Cuatro días fuera del calendario

A veces la vida abre pequeñas grietas en el tiempo.

Siete meses después de haber terminado una historia, el destino nos sentó otra vez frente a frente. No hubo promesas, no hubo discursos… solo dos personas recordando cómo se sentía mirarse a los ojos sin prisa.

Durante cuatro días vivimos algo extraño:
un amor que oficialmente ya no existía, pero que en la práctica seguía respirando.

Nos vimos a escondidas, como si el mundo exterior no estuviera listo para lo que pasaba dentro de nosotros. Y quizá era verdad. Familias, amigos, historias pasadas… todo eso pesaba más que nuestras ganas.

Pero en esos cuatro días hubo sonrisas que parecían intactas.
Hubo besos que no se sentían como despedida.
Hubo silencio, y en ese silencio todavía cabía algo que parecía paz.

Luego llegó la realidad.

A veces amar también es reconocer que el mundo alrededor de dos personas puede ser más fuerte que la conexión entre ellas.

No sé si algún día volveremos a caminar el mismo camino.
No sé si estos cuatro días fueron un epílogo o simplemente un eco.

Solo sé que existieron.

Y que durante cuatro días, el tiempo decidió equivocarse y volver hacia atrás.

Introspección y afrontando el duelo...

Hoy cierro este ciclo con conciencia. No voy a negar lo que sentí, porque fue real. No voy a borrar los momentos buenos, porque existieron. ...